

Publicado por JC Conde de Orgaz
Análisis crítico de una manipulación a través del Pathos
Esta es la tercera parte de una serie cuya primera parte pueden leer aquí y su segunda aquí
Sigamos analizando algunas de las falsedades y contradicciones expresadas en el artículo de Sam.
El rechazo judeo-cristiano a las prácticas homosexuales no es circunstancial
El artículo que analizamos, hilvanado en una vorágine de citas entresacadas de aquí y allá, pretende hacernos creer que el rechazo a las prácticas homosexuales por parte de la Tradición judeocristiana proviene de un miedo circunstancial surgido en el siglo XIdespués de Cristo. Lo que resulta en la creación de un estado de ánimo contrario a esta Tradición Religiosa
Está escrito en su párrafo 25:
“Tengo la impresión –mía y solo mía– que la auténtica aversión a estas prácticas [homosexuales] provienen del temor surgido dentro de la Iglesia Católica a que tales “costumbres” se impusieran en el clero; a esto parece apuntar cierta condescendencia atribuida hacia finales del año 1000 al Papa Juan XII –electo cuando tendría 17 o 18 años– y la licenciosa vida del Papa Benedicto IX poco después del año 1000 –electo con unos 11 años– de quien San Pedro Damiano afirmaría que “desde el inicio de su pontificado hasta el final de su existencia, se regocijó en la inmoralidad”.
Pues muy “suya” será esa impresión, pero es una impresión gratuita, sin bases y alejada de la realidad, es decir: falsa. Ya en ese artículo se reconocía que el mismo San Agustín de Hipona (seis siglos antes) exponía como doctrina cristiana auténtica el rechazo a las prácticas homosexuales ¡Seiscientos años antes!. Dice el párrafo 24 de ese artículo:
“...Posteriormente, con Agustín de Hipona, será que se empiece a relacionar el pecado de Sodoma con “iniquidades contra natura”...”
Si se afirma que tales pecados eran reconocidos como tales desde el siglo V (Siglo de San Agustín de Hipona) ¿Por qué se sitúa –líneas abajo– hasta el siglo XI tal reconocimiento? Eso es muestra de un grave tropiezo con el propio teclado. Cualquiera con la cultura de la que el artículo en cuestión hace gala, sabe que los pecados más extendidos entre el clero del siglo IX, X y XI eran el amancebamiento de los curas y pecados relacionados con la pobreza (simonía entre otros).
Pero más elocuentes son los silencios y omisiones inexcusables del artículo que estamos analizando. Si tanta erudición se nos mostró en la exégesis del antiguo testamento con una interminable andanada de citas, ¿Por qué no se trajo a colación el versículo 22 del Capítulo 18 del Levítico que dice expresamente: “No te ayuntarás con hombre como con mujer: es una abominación”? Y hay otras (como Levítico 20:13) que de modo inequívoco expresan el repudio de la Ley Judía a las prácticas homosexuales, aunque esa –por su meridiana claridad– debería bastar.
Silencios que no fundamentan nada
Pueden, si gustan, leer aquí una interpretación hermenéutica de los pasajes bíblicos hecho por alguien que no es católico sino luterano, pero que, a diferencia del articulista en cuestión y de mi, sí es una autoridad en la materia y que echa por tierra todas las elucubraciones sentimentales y emotivas del artículo en cuestión, al respecto de la palabra “Sodomita” y el juego semántico que se hace del término.
Ya vimos que la Ley antigua judía rechaza sin tapujos las prácticas homosexuales al menos desde el Siglo V antes de Cristo. El artículo en cuestión no menciona las citas siguientes, pero sí existen: Jesucristo (el χριστoς) confirma sin excepciones la Ley Antigua en Mateo 5, 17-18:
“...No penséis que he venido a abrogar la Ley o los Profetas; no he venido a abrogarla sino a consumarla. Por que en verdad os digo que mientras no pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará desapercibida de la Ley hasta que todo se cumple...”
También se condena las prácticas homosexuales tan temprano como en el siglo I después de Cristo en la Carta a los Romanos 1, 26-27
“...trocaron la verdad de Dios por la mentira y adoraron y sirvieron a la criatura. en lugar del Criador, que es bendito por los siglos amén. Por lo cual los entregó Dios a las pasiones vergonzosas, pues las mujeres mudaron el uso natural en uso contra la naturaleza; e igualmente los varones, dejando el uso natural de la mujer, se abrasaron en la concupiscencia de unos por otros, los varones de los varones, cometiendo torpezas y recibiendo en sí mismos el pago debido a su extravío...”
Y en la Primera Carta a los Corintios 6: 9
“...¿No sabéis que los injustos no poseerán el reino de Dios? No os engañéis: ni los fornicarios, ni los idólatras,ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los sodomitas, ni los ladrones, ni los avaros, ni los ebrios, ni los maldicientes, ni los rapaces poseerán el reino de Dios...”
[ACTUALIZACIÓN Y CORRECCIÓN (inmediatamente abajo se explican las razones)]
Así que las dos últimas líneas [Antes escribí: “Así que las dos primeras líneas”] del párrafo 24 del artículo, también contienen –al menos– una falsedad [Antes escribí: “dos falsedades al hilo”], cuando se lee:
“...En el Evangelio hay referencias a Sodoma vinculadas con actos sexuales, pero no con actos homosexuales, y los primeros autores cristianos entienden el pecado de Sodoma como un pecado de soberbia, de orgullo, el descaro en el pecar, la arrogancia...”
[La corrección se debe a que, en un comentario, Sam me señaló que no es lo mismo “Evangelios” que “Nuevo Testamento” y efectivamente yo había incurrido en tal confusión, así que lo corrijo y dejo constancia pública del cambio. Solicitó, Sam, más enmiendas que no he hecho por las razones que explicaré en el área de comentarios]
En todo caso el texto corregido queda (las negrillas son añadidas) así:
Así que las dos últimas líneas del párrafo 24 del artículo, también contienen –al menos– una falsedad, cuando se lee:
“...En el Evangelio hay referencias a Sodoma vinculadas con actos sexuales, pero no con actos homosexuales, y los primeros autores cristianos entienden el pecado de Sodoma como un pecado de soberbia, de orgullo, el descaro en el pecar, la arrogancia...”
En suma: el rechazo inequívoco a las prácticas homosexuales es constante y conteste desde los más lejanos orígenes de la tradición judeo-cristiana pues es fruto de una perenne visión positiva (santificadora de hecho) de la reproducción, y de la amorosa educación de los hijos. La impresión del articulista de que es algo sólo cultural, cambiante e históricamente circunstancial es una impresión que no se sostiene dados los argumentos que acabo de expresar.
Un atajo que se convierte en callejón sin salida
Ya había dicho yo que no es de mi gusto abordar este debate desde la perspectiva de las Sagradas Escrituras pero dado que el articulista optó por recorrer –atropelladamente– este sendero de naturaleza religiosa no tuve más remedio que entrar en él.
Ya he dicho también que mi posiciones en este debate se basan en cuestiones de racionalidad relacionados con la naturaleza humana y que estoy tratando con detalle en la serie “Filosofía de la Naturaleza Humana”. Es un hecho que la Tradición judeocristiana es absolutamente compatible con esta visión racional de la Naturaleza Humana, pero no es en esa respetable –y querida para mí– Tradición religiosa en la que basaré mis argumentaciones: la Teología no es campo de mi predilección.
En la segunda parte de esta serie vimos como en el artículo que estamos analizando se pretendió, sin éxito, atribuirle a un escritor cristiano una visión de la reproducción humana que no es ni cristiana ni suya. Ahora le dimos un repaso al intento de deformar el criterio perenne judeocristiano sobre la homosexualidad con un hábil encadenamiento de selectas citas descontextualizadas. Me parece curioso, casi inquietante, tanto esfuerzo vano en falsear la realidad.
Pasemos a un campo en el que me siento más cómodo: Pasemos a desvelar el contexto histórico sobre el que el artículo calla. Tal vez allí encontremos respuestas.
Continuará....





6 comentarios:
@ JC: O escribo y no me doy a entender o me lees y no me entiendes.
He escrito que mi propósito es examinar la evolución de las palabras, una es puta y otra sodomita. No me he referido en ningún momento a la calificación moral ni teológica, sino a la evolución del significado; he dicho que durante 6 siglos, hasta Agustín no tenía la palabra Sodoma una connotación que se le atribuiría después, el "pecado de sodoma" era inicialmente un pecado de solidaridad. La relación homosexual carecía de denominación específica, es el desarrollo posterior el que une la palabra con la connotación sexual, y señalo que será a partir de Agustín.
Tampoco me entiendes cuando afirmo que en el Evangelio no se equipara sodomía con homosexualismo, y me lo confirmas al transcribir dos citas que pertenecen, sí, al Nuevo Testamento, pero no al Evangelio; vas a disculpar lo que das en llamar mis "sutilezas" pero cuando yo hablo de Evangelio me refiero exclusivamente a los textos de los 4 Evangelistas (no en vano así se les denomina) si para tí todo el Nuevo Testamento es el Evangelio, pues haces un uso de las palabras que yo no hago, de tal manera que te pido, en honor a la verdad, que rectifiques tu afirmación de que he mentido, o bien declares que para tí bajo la denominación de "el Evangelio" comprendes todos los textos que usualmente se denominan "Nuevo Testamento", en ese caso estamos ante casos distintos y es natural que no encuentres lo que yo menciono, pero ello no significa que he escrito falsedades, por favor JC, rectifica inmediata y públicamente este punto.
Te reitero que el artículo pretende examinar la evolución de la palabra, eso no significa que la relación homosexual no haya sido considerada pecaminosa por la tradición judeo cristiana, como bien indicas con textos que nunca he negado, sencillamente que antes de Agustín no tenía ese pecado un nombre específico, era un "ayuntamiento de hombre como mujer".
Por último MUCHAS GRACIAS por el texto que recomiendas y que, o no leíste o no entendiste, pues confirma lo que expuse en mi artículo como literalmente dice el autor:
"La razón para este juicio está basada en la tradición sobre Sodoma en la predicación de los profetas que confirman nuestra sospecha previa de que el clamor contra Sodoma parece apuntar hacia el pecado de opresión y/o injusticia. Cuando los profetas emplean el ejemplo de Sodoma (en algunos casos Gomorra) para ilustrar la naturaleza del pecado posterior de Israel, el pecado enunciado nunca incluye la homosexualidad, y solo una vez un pecado sexual, es decir, el adulterio (Jeremías 23:14). En las otras citas la naturaleza del pecado atribuido a Sodoma (y Gomorra) son las vanas ofrendas, la iniquidad y la opresión, el haber fallado en el cuidado de la viuda y del huérfano (Isaías 1:10-17), y parcialidad en los juicios legales (Isaías 3:9)." "Claramente el relato de Sodoma y Gomorra y su paralelo relativo a Gibea no pueden ser utilizados con ninguna certeza para llegar a la conclusión en relación a la disposición del autor/res o de Israel con relación a la homosexualidad."
Como verás es posteriormente que se le dió equivalencia al "pecado de Sodoma" y a la relación homosexual, es a eso a lo que me refiero en mi artículo y no a la calificación moral del acto, ni su condena Escriturística, ciertamente sigo ayuno del debate central sobre el "pecado de Sodoma": la falta de solidaridad, pero si continuar con tus ensayos morales te hace feliz, pues adelante, no en balde este blog toma un cariz cada vez más apologético y tus intervenciones el aire de conversación está cediendo al aire pontifical (los errores de Sam, los errores de Ixquic, el error de Alberto...)y siendo que solamente al Pontífice se atribuye infalibilidad, no siéndolo tú, quedo a la espera de la rectificación como he pedido.
Te ofrezco en mi próximo artículo tratar el tema de la entropía, a riesgo que lo ubiques en alguna herejía antigua o lo reputes dentro de los errores modernistas de Pío X.
por mi parte, hago una pausa, me cansé de ser tan falible para Jc (¡falso ixquic! tus argumentos, tus títulos, tus, tus....).
Tomo distancia en algunos días, espero leer sus "infalibles" artículos,
saludos
@Ixquic*:
Soy de la opinión que nunca hay que cansarse de la contradicción y de que le digan uno que está en el error. Lo peor que puede pasar es que sea así y uno con alegría rectifique. Lo mejor que que puede pasar es que uno no esté en el error y lo demuestre. Esa es mi opinión, pero respeto tu derecho a sentir de modo distinto.
Nos seguimos leyendo. Para mí es un placer leerte y recibir tus críticas y señalamientos, nunca me cansaré de ello.
Saludos y gracias por venir.
_______________________________________________
@Sam:
Tu comentario es denso y largo. Hazme el favor de tenerme paciencia y lo responderé oportuna y prontamente (espero que sea posible mañana).
Pero lo que sí haré hoy es reconocer que tienes razón en una de tus criticas y señalamientos: confundí el término "Evangelios" con "Nuevo Testamento". De inmediato he corregido mi aseveración que se colige de tal confusión y así lo aclaro en la redacción actual del artículo.
Te agradezco tus respuestas. No me canso de que me contradigan incluso para demostrarme que me equivoco: eso ayuda a esclarecer las cosas y ayuda a nuestros lectores. Siempre cometemos algún
En lo que se refiere a las otras objeciones, reitero mi solicitud, déjame contestarlas en orden mañana, lo haré con gusto.
Saludos y gracias por venir a contradecirme
@Sam:
Has hecho razonamientos y llamados a la emoción. Paso a responder tus razonamientos:
Dices: “...he dicho que durante 6 siglos, hasta Agustín no tenía la palabra Sodoma una connotación que se le atribuiría después, el "pecado de sodoma" era inicialmente un pecado de solidaridad...”
No juegues con tus dichos como quien hace ademanes de prestidigitador: no te luce y te tropiezas. Afirmar muchas cosas contradictorias para esconderse en la que más le conviene a uno no es un buen modo de razonar. No caigas en ese juego.
Ese es precisamente ése el error de tu artículo (y no te enojes cuando te señalan un error). Desde el inicio (Por lo menos desde que se escribió el Génesis, libro sagrado que tú decidiste invocar como respaldo a tu discurso) se entendió con claridad que el término con el que haces malabares semánticos (sodomita) está vinculado a la comisión de actos homosexuales. Esto está clarísimo en los versículos 1 al 11 del capítulo 19 del Génesis. Si lo que lees allí no te gusta, no es razón para que trates de confundirte haciendo como que no es un relato relevante.
Dices: “...MUCHAS GRACIAS por el texto que recomiendas y que, o no leíste o no entendiste, pues confirma lo que expuse en mi artículo como literalmente dice el autor..."
No te confundas más. En el párrafo 18 del texto que sugerí, luego de haber hecho un repaso exhaustivo a muchas interpretaciones posibles, el Ph.D. Foster McCurley dice:
“Mientras que algunos interpretes han tratado de remover totalmente el tema de la homosexualidad de estos relatos, [–como lo intenta tu artículo–] no nos parece posible o responsable hacer eso . Sin embargo, es necesario tener en mente que el acto homosexual no es el único tema en esta narración”
Estoy de acuerdo en esta conclusión de este teólogo luterano. También estoy de acuerdo en la frase final, pues hay que recordar que los vicios (los actos homosexuales tampoco) nunca vienen solos.
Saludos
@Sam:
Ya respondi a tus razonamientos. Hoy paso a comentar tu intento de crear emociones y sentimientos:
Te quejas: “...si continuar con tus ensayos morales te hace feliz, pues adelante, no en balde este blog toma un cariz cada vez más apologético y tus intervenciones el aire de conversación está cediendo al aire pontifical (los errores de Sam, los errores de Ixquic, el error de Alberto...)y siendo que solamente al Pontífice se atribuye infalibilidad, no siéndolo tú, quedo a la espera de la rectificación como he pedido...”
Que yo tenga defectos (y tengo muchos) no hace que tu artículo deje de estar equivocado. Eso se llama personalizar una discusión; renunciar a la razón para pasar a la descalificación personal. Tampoco te luce esa actitud pues eres una persona inteligente y sé que puedes dar más de ti.
Sabes bien que me equivoco con frecuencia y me agrada que me señalen mis errores como seguramente te agrada que te los señalen a ti también, aunque con esta reacción emocional no se te note. El error que me señalaste lo reconocí y ya lo rectifiqué.
Dogmatismo es negarse a escuchar y responder razones. Tengo muchos defectos pero ese en particular no es uno mio. Trata de que no sea el tuyo tampoco.
Saludos Sam, es un placer leerte.
"... Te ofrezco en mi próximo artículo tratar el tema de la entropía, a riesgo que lo ubiques en alguna herejía antigua o lo reputes dentro de los errores modernistas de Pío X..."
Es curioso que lo anuncies así. Si bien la Entropía puede referirse a cuestiones de las ciencias químicas y físicas, resulta (después de un sencillo proceso de búsqueda en Google) que también es un recurso seudo religioso un tanto estrambótico y esotérico (Entropía - gnosticismo).
Habrá que ver como tratas el tema para saber qué tipo de preguntas, respuestas y comentarios proceda hacerse. Sabés bien que siempre has escrito sobre lo que quieras y así seguirá siendo. Pero ten presente que en este blog estamos obligados a someternos a la contradicción de los lectores, a sus preguntas y respuestas y a la lógica de la racionalidad. Es una conversación de dos vías.
Saludos
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