

Publicado por JC Conde de Orgaz
Análisis crítico de una manipulación a través del Pathos
Esta es la segunda parte de una serie cuya primera parte pueden leer aquí.
Haciendo uso del Pathos, de esa técnica de comunicación que apela a nuestros sentimientos y emociones, Sam (un amigo colaborador de esta bitácora) escribió hace unos días un artículo en cuyas primeras líneas nos aclaró que él no espera respuestas ajenas; algo así como que quiere hablar solo: craso error. Cuando uno escribe, aún cuando sólo se apele al sentimentalismo, el expositor debe someterse a la contradicción ajena. Y si además –como es el caso de ese artículo– se alegan falsedades o se discurren falacias, con mayor razón. Y dado que el artículista se ha negado reiteradamente a despejar dudas y contestar preguntas en el área de comentarios, procederé a poner en evidencia en estos breves artículos algunos de sus errores más notorios y que más disimulados subyacen tras sus líneas.
Apostando a ¿adonde está la chibolita?
Y es que Sam reconoció una vez (en el 13er comentario) que para él, las conversaciones más que ser racionales, las consideraba una apuesta. Efectivamente así está escrito este artículo: como un irracional juego de apostar a donde quedó la bolita.
Empecemos con su parte conclusiva. Lo cito en su párrafo 32 (el penúltimo):
“Pablo de Hungría hace culminar los pecados contra natura -ya de por sí catalogados como los más horrendos- con el “pecado de Sodomía” al cual atribuye no solamente la destrucción de Sodoma y Gomorra, sino también el Diluvio, el alegato de este buen pastor es sencillamente fantástico y aterrador: “La ley dice que debido a este crimen vienen hambre y plagas y terremotos... De nuevo los sodomitas son los adversarios de Dios y asesinos y destructores de la humanidad. Parecen decirle a Dios: Tú creaste a los seres humanos para que se multiplicaran. Pero nosotros obramos para que tu obra sea destruida”, ante esta sentencia palidece cualquier argumento, aunque parte de un presupuesto harto discutible: que el propósito de la creación humana sea su misma reproducción, algo así como los virus de las computadoras, que se crean para automultiplicarse.”
Escudándose en una elipsis poco sutil, el párrafo no dice explícitamente que el “presupuesto discutible” al que se refiere (que el propósito de la creación humana sea su misma reproducción) haya sido afirmado por Pablo de Hungría, de quien se burla con escasa sutileza al llamarlo “buen pastor”. En el texto del artículo no se le atribuye explícitamente ese dicho, pero lo sugiere. Sin embargo, en un comentario posterior, el articulista nos dice (4to. comentario del artículo en cuestión):
“...Reducir el quehacer humano a la procreación no es cosa mía, solamente cité a Pablo de Hungría, autor del Penitencial citado...”
En este segundo momento sí se le atribuye, ya sin disimulo, ese dicho a Pablo de Hungría. Pero, ¿Realmente dijo Pablo de Hungría tal cosa? Examinemos de nuevo la cita a la que se refiere (la numeración y separación de las frases es mía):
“ [1] De nuevo los sodomitas son los adversarios de Dios y asesinos y destructores de la humanidad.
[2] Parecen decirle a Dios:
[3] Tú creaste a los seres humanos para que se multiplicaran.
[4] Pero nosotros obramos para que tu obra sea destruida”
Autopsia de una falsedad
Es claro que la frase [3] (en negrillas) que contiene claramente el “presupuesto” al que hace referencia el articulista no puede ser atribuido a las convicciones de Pablo de Hungría. Al contrario: la afirmación “...Tú creaste a los seres humanos para que se multiplicaran...” está precedida por la frase [2]: “Parecen decirle a Dios:...”. Se trata obviamente (basta leer con un mínimo de atención) de palabras textuales que se reproducen dentro del enunciado en estilo indirecto. Esas palabras, (“...Tú creaste a los seres humanos para que se multiplicaran...”) debieron estar entrecomilladas, pero no lo están, facilitando la confusión (me pregunto: ¿De dónde habrá salido esa traducción?). Debieron estar entrecomilladas para evidenciar el hecho de que el autor (Pablo de Hungría) las atribuye hipotéticamente a otros (“Parecen decirle” precisa el autor). Pero, ¿Quiénes son estos “otros”?
Encontramos la respuesta en la frase previa [1]: “De nuevo los sodomitas son los adversarios de Dios y asesinos y destructores de la humanidad”.
Concluyo: El presupuesto “harto discutible” de que “el propósito de la creación humana sea su misma reproducción” no es atribuible a Pablo de Hungría sino a los “sodomitas” a los que él hace referencia y en cuya boca ese autor pone tal hipotética afirmación.
Preguntas necesarias que no tienen respuesta
Los silencios y las elipsis del artículo son más elocuentes que la confusión que se siembra con lo que en él está escrito. Tales omisiones inexcusables me mueven a hacerme muchas preguntas:
¿Por qué se falsea el discurso de Pablo de Hungría? ¿Se refería Pablo de Hungría a los sodomitas en general o a algunos en particular? ¿Por qué pone en la boca de esos sodomitas tales palabras? ¿Cuál es la razón de fondo de los calificativos apocalípticos que utiliza Pablo de Hungría en su lenguaje? ¿Quién era Pablo de Hungría? ¿Con que propósito específico escribió esa Summa de Poenitentia (1220-21)? ¿En qué contexto histórico escribió la Summa y cómo se relaciona con sus contenidos? ¿Cuál es en verdad la doctrina de la Tradición Judeocristiana sobre el tema?
Continuará...





5 comentarios:
Queda sentado que Mr. Sam no escribio su articulo esperando comentarios ni mucho menos preguntas de los lectores. No me extraña porque ese ha sido su comportamiento ultimo.
Pasando al siguiente tema, quisiera expresar que no entiendo como un escritor que se precie de ser tan culto, redacte cualquier pieza de lectura en la que evoque personajes historicos y sus obras sin comprobar previamente la lógica de lo escrito (y lo admiro) y de publicarlo a sabiendas que existimos personas a las que nos interesa la historia (sabiendo que existe ademas de libros el internet) y podemos verificar el contenido y el ambiente en el que fue escrito lo que leemos.
Saludos.
@Roberto:
Gracias por venir y comentar. Con tanta información a la mano, efectivamente es cada vez más difícil manipular los sentimientos y la información.
Es cierto.
Saludos
"Con tanta información a la mano, efectivamente es cada vez más difícil manipular los sentimientos y la información."
Si pero es cierto que son muy pocas las personas que se dignan a investigar generalmente se quedan con lo que encontraron y muchas veces lo toman como verdad absoluta. Por lo tanto creo que este articulo tiene mucha valides, no niego que siempre hay personajes que se dignan a leer y buscar mas info, algunos de los que visitan tu blog creo que lo hacen, pero de esos quizás podemos contarlos con los dedos. El grueso de la población es manipulada.
y no con eso digo que vos nos estés manipulando jejejej ¿o si? :)
"...y no con eso digo que vos nos estés manipulando jejejej ¿o si? :) ..."
Jajaja
Bueno, Wirwin, ya que lo mencionas siempre hay que andar "ojualCristo". Como ha quedado demostrado varias veces, me equivoco con frecuencia, así que a desconfiar y a leer, no libros "prohibidos" como sugiere Sam, sino libros BUENOS (estén "prohibidos" o no). Buscar consejo con gente íntegra y sabia.
Como tú bien dices, no hay que quedarse con lo primero que uno encuentra. Siempre hay que preguntarse ¿Qué pretende este chavo? ¿Qué me quiere decir en realidad? ¿Por qué dice lo que dice? ¿Lo fundamenta o sólo lo afirma? ¿Lo fundamenta bien? etc...
El Lenguaje es una gran cosa pues es un don de Dios, pero puede ser utilizado para el mal, como fina bomba de relojería, para crear estados de ánimo incluso malvados. Hay que saber leer entre líneas y ser prudentísimo con lo que se lee.
A veces creemos andar con un libro bajo el brazo y en realidad lo que cargamos es sólo basura.
Como dicen los abuelos: "No se desconfía de la gente, sino del tiempo"
Saludos Wirwin, te agradezco mucho la visita.
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